Algunos odian los pies; otros, tienen un fetiche con ellos. Lo cierto es que no significan nada o, al menos, nadie les presta demasiada atención. Sin embargo están ahí y nos mantienen pegados a la tierra. Una carga, una descarga… de esto se trata este espacio que busca seguir un paso y a la vez dejar la marca de su suela.
14 de septiembre de 2011
Toboganes
Los niños son la llave
para abrir esa puerta que se cerró hace mucho.
Ellos llevan en sus ojos,
el desencanto de las hamacas vacías.
Tienen el cuerpo distante
y la inocencia truncada.
Pero llevan en sus manitos
la posibilidad de empuñar
el arma de la imaginación
y pintar con crayones un mundo
que les permita "ser" en libertad.
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a veces quisiera ser uno de esos dibujos y simplemente estar ahi, lleno de color.
ResponderEliminarestás ahí con toda tu inocencia, con toda tu frescura y tu intrepidez.
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